
La falta de vigilancia en los recechos al corzo en los cotos privados de caza en Castilla y León unido al más que deficiente sistema establecido para el control de su caza, sumado a la permisividad en los controles del jabalí que permite lanormativa de emergencia cinegética por peste porcina, favorecen un caldo de cultivo perfecto para el furtivismo de lobos y otras especies.
Para Ecologistas Zamora y ASCEL (Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo ibérico), el reciente episodio en el que un lobo macho adulto ha sido encontrado muerto, con dos orificios de bala en el costado derecho y dentro del rio Esla en la zona de Puente Quintos, ha vuelto a poner de relieve una realidad enquistada, la delfurtivismo. La muerte de este ejemplar ha sido denunciada ante la Fiscalía Provincial de Zamora por un presunto delito contra la fauna. La caza ilegal está contribuyendo de manera significativa al estancamiento poblacional de la especie en Castilla y León,provocando el exterminio de varios grupos reproductores y no permitiría el asentamiento de grupos nuevos en algunas zonas. Según un estudio de mortalidad realizado en la provincia de Valladolid y áreas limítrofes de Zamora, León y Palencia, se constató la cifra de 1023 lobos muertos en el periodo 1972- 2011, de los cuales el 73 % (746 ejemplares) fueron matados de forma ilegal (Barrientos, 2014).
El furtivismo recurrente, junto al goteo de atropellos en carreteras y autovías que sufre la especie en la comunidad se han mantenido constantes los últimos años y está contribuyendo en la delicada situación que, actualmente, atraviesan los lobos.Recordemos que, el lobo es una especie vulnerable cuya la población ibérica continúaaislada del resto de poblaciones de Europa al menos desde principios del siglo XX y ocupa en la actualidad aproximadamente una cuarta parte de su área de distribución histórica. Este aislamiento, junto con el drástico declive que ha sufrido su población desde el siglo pasado como consecuencia de la persecución humana, han derivado en la pérdida de diversidad genética que sufre la población actualmente con tasas de endogamia especialmente altas en algunas zonas del sur del río Duero.
El lobo es una especie clave en la naturaleza y la presencia de poblaciones viables y funcionales de esta especie en Castilla y León debería ser un objetivo irrenunciable para los responsables políticos y gestores de la Administración pública en esta comunidad. A pesar de que las poblaciones de lobos son muy sensibles a leves cambios en las tasas de mortalidad por persecución humana, ni en Zamora ni en el resto de Castilla y León, la Junta está contribuyendo a la recuperación de los lobosy, de hecho, parece favorecer un escenario en el que no se persigue el furtivismo oincluso se favorece, a la vista de normativa reciente como la OrdenMAV/1434/2025, en la que se autoriza la caza nocturna del jabalí prácticamentedurante todo el año usando fuentes luminosas y dispositivos térmicos montados o no en el arma.
Son cientos los cotos de caza en Castilla y León donde, debido a los recechos de corzo y controles de jabalí, cazadores campan a sus anchas sin apenas vigilancia,día y noche, portando rifles, visores térmicos y reclamos. Además, en el caso concreto de la caza del corzo, con la nueva normativa publicada el 27 de marzo para el control de las capturas de la especie, parece favorecerse el fraude para legalizar ejemplares abatidos ilegalmente y dificultar el control y la fiscalización de la actividad por Agentes del SEPRONA y Agentes Medioambientales.
Si a esta delicada situación actual le añadimos la falta de instructores de las denuncias administrativas en materia de Medio Ambiente en muchas provincias de la comunidad, ya ni siquiera estaríamos hablando de un asunto de “dejación de funciones” de una Administración pública, sino de un presunto delito de prevaricación por omisión por parte de los responsables de dicha Administración.
