
La Organización denuncia públicamente lo que considera un atentado contra la salud pública y medioambiental: la aplicación de herbicidas químicos en zonas del casco urbano frecuentadas diariamente por vecinos, niños y animales, sin las medidas de seguridad adecuadas.
El pasado 28 de marzo varios vecinos de Fuentesaúco contactaron con esta organización tras detectar la colocación de pequeños carteles en la subida peatonal a la plaza de toros, en el camino hacia el cementerio y las inmediaciones de las instalaciones deportivas municipales. Estas proclamas se limitaban a mostrar una calavera y a indicar que el Ayuntamiento había aplicado un herbicida el 25 de marzo con un “plazo de seguridad de 3 días”. No se informaba del producto utilizado, ni de sus riesgos para la salud, no se delimitaba la zona tratada, ni se facilitaban teléfonos de emergencia. En la práctica, consideramos que la ciudadanía ha estado expuesta, sin saberlo, a sustancias potencialmente peligrosas.
La gravedad de los hechos es aún mayor si se tiene en cuenta que el efecto visible sobre la vegetación —completamente arrasada por quemaduras químicas— es compatible con el uso de glifosato, sustancia que la Organización Mundial de la Salud clasificó en 2015 como “probablemente cancerígena para los seres humanos”, tal y como ya ha denunciado Ecologistas Zamora en otros municipios de la provincia.
La actuación municipal se ha producido en zonas especialmente sensibles, como un paseo habitual cercano a instalaciones deportivas y frecuentado por menores, zonas próximas al regato de San Pedro (con riesgo de contaminación del agua, consumida por fauna doméstica y silvestre), un área con presencia de colonias felinas reconocidas y un espacio habitado por especies protegidas como el erizo europeo. El herbicida ha afectado incluso a elementos de valor simbólico para la localidad, como el olivo plantado por los quintos del 68, evidenciando una actuación insensible y carente de criterios ambientales. Además, tras la aplicación del herbicida en amplias superficies, la vegetación ya seca supone un grave riesgo de incendio.
Por otro lado, Ecologistas Zamora advierte de un peligro inmediato para los animales domésticos, como perros y gatos, que consumen hierba de forma natural, lo que convierte estas zonas en trampas tóxicas invisibles, con posibilidad real de intoxicaciones graves o incluso muerte. Y, del mismo modo, las especies silvestres protegidas se pueden intoxicar al consumir animales envenenados.
La aplicación de estos productos en estas condiciones podría vulnerar, respectivamente, las leyes 42/2007 de Patrimonio natural y de la Biodiversidad y 7/2023 de Protección de los derechos y el bienestar de los animales, al poner en riesgo tanto fauna silvestre como doméstica, así como la normativa sobre uso sostenible de productos fitosanitarios.
Ecologistas Zamora considera que esta actuación evidencia una gestión irresponsable por parte del Ayuntamiento, que no solo compromete la salud de la ciudadanía y de los animales, sino que también supone un uso ineficiente de los recursos públicos al recurrir a métodos contaminantes y peligrosos existiendo alternativas seguras como el desbroce mecánico. Según esto, la actuación municipal podría vulnerar también el principio de minimización del riesgo en el uso de productos fitosanitarios, recogido en el Real Decreto 1311/2012, al haberse aplicado herbicidas en una zona de tránsito sin medidas de seguridad ni alternativas no químicas, contraviniendo además las obligaciones de uso responsable establecidas en la Ley 43/2002 de Sanidad Vegetal.
Una vez más, la Organización reitera su compromiso con la defensa de la salud pública y del medio ambiente, e insta a las administraciones locales a abandonar prácticas propias del pasado que ponen en riesgo a la población y la salud medioambiental


