
Desde Ecologistas Zamora nos alegramos y felicitamos enormemente por el éxito de la movilización ciudadana contra la segunda planta de biometano proyectada en Coreses por la empresa Norbiogás Biometano III. Participamos en la movilización desde el principio, mano a mano con la plataforma vecinal que allí se organizó, CORESANA, y con la Federación Zamora en Pie. También lo hizo la propia empresa con una gran afluencia y contestación de los vecinos, lo que sacó de dudas a la propia corporación municipal, que abandonó Amescyl, la asociación de ayuntamientos que impulsan el biogás en nuestra provincia, y se posicionó en contra de la planta.

Ecologistas Zamora elaboró prontamente sus alegaciones, y las compartió, como siempre hace, con las dos asociaciones mencionadas y todas las personas interesadas. Entre unos y otros se enviaron docenas de alegaciones, cuyos resultados están a la vista.
Por su parte, el Ayuntamiento elaboró un informe de compatibilidad urbanística desfavorable firmado por el alcalde y recibido por la Administración autonómica el 27 de mayo de 2026. Este ha sido, al parecer, determinante para el futuro del proyecto, demostrando de nuevo con ello la importancia que tienen los ayuntamientos, depositarios de la voluntad ciudadana, para frenar la invasión de estas instalaciones malolientes.
Así que nos felicitamos todos de este resultado, sin ignorar las intenciones de una JCYL y una Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Medioambiental, que pretenden a toda costa convertir nuestra provincia en un estercolero y territorio para proyectos energéticos que, además de expulsar a los vecinos de sus pueblos, están llenando nuestros campos de chatarra, ruido y olores pestilentes, que convierten a nuestra provincia en una más de las zonas de sacrificio del nuevo neocolonialismo de interior.
