
Ecologistas Zamora alerta de un «ecocidio inminente» tras la concesión a la empresa UTU Solar S.L. la extracción de 116.910 metros cúbicos de agua del acuífero de las Lagunas de Villafáfila con informes favorables de la Junta de Castilla y León
El fin de la explotación de los acuíferos que sostienen la viabilidad ecológica de este espacio protegido es un proyecto de hidrógeno verde, un vector energético poco eficiente que precisa de un desarrollo paralelo de grandes instalaciones fotovoltaicas y un uso ingente de recursos hídricos. La aprobación de la explotación se suma a la ya concedida a Inari Solar S.L. con un volumen semejante.
Ecologistas Zamora denuncia que el proyecto en su conjunto amenaza con secar definitivamente uno de los humedales más importantes del norte de España y tilda de vergonzosa la actuación de la Junta de Castilla y León, encargadas de proteger este entorno, que tanto desde su Servicio Territorial de Industria, Comercio y Economía, así como el de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, y el Área de la Calidad de las aguas, emitieron informes favorables para la autorización de CHD.
El etiquetado verde del hidrógeno está sirviendo para la explotación insostenible de unos recursos hídricos en plena crisis climática y que en el caso de las aguas subterráneas en el entorno de la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila implica poner en riesgo este ecosistema único.
Para la asociación, estamos ante un atentado contra la biodiversidad. La Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila no es solo un paisaje emblemático de Zamora; es una de las principales zonas de invernada y paso migratorio de aves acuáticas en la Península Ibérica y el refugio más importante para la avutarda común en Europa. El complejo lagunar depende críticamente del equilibrio de los acuíferos. La extracción de cientos de miles de metros cúbicos de agua para la electrólisis industrial provocará un descenso irreversible del nivel freático, lo que resultará en una probable desecación, además de la subsiguiente alteración de la salinidad, destruyendo irreversiblemente el hábitat de especies protegidas.
Ecologistas Zamora reitera que el hidrógeno verde es solo un vector energético que no soluciona la gravedad de la escasez de recursos fósiles en un futuro y que tampoco podrá ser empleado sin estar mezclado en grandes proporciones con gas natural. De hecho, su viabilidad depende estrechamente del flujo de este fósil por lo no puede considerarse un modelo de transición renovable.
Los proyectos de producción de hidrógeno verde en Villafáfila responden a una desastrosa política de esquilmación de los recursos de los territorios y, en consecuencia, es inadmisible que se realicen a costa de la destrucción de espacios protegidos.
Por otra parte, es obvio que tanto en la autorización concedida por CHD como en la declaración de impacto ambiental positiva, existe una vulneración de la Red Natura 2000: El proyecto ignora las normativas de protección europeas que obligan a conservar los estados hidrológicos de las zonas ZEPA y ZEC. Y en consecuencia, los proyectos podrían ser recurridos y denunciados en organismos europeos. Desde 1989, están incluidas en la Lista de Humedales de Importancia Internacional. Este es un tratado intergubernamental (del que la UNESCO es depositaria) que obliga a los Estados a conservar los humedales.
Además, la degradación del humedal afectará directamente al turismo de naturaleza y a la economía rural de la comarca, que ve en las lagunas su principal seña de identidad. Es absurdo que desde las instituciones se desproteja este espacio natural teniendo en cuenta las graves consecuencias socioeconómicas de la esquilmación de los acuíferos, más cuando los propios agricultores no pueden disponer de este recurso como quisieran y cuando existe una conciencia colectiva de su uso para el consumo.
Por todo esto, Ecologistas Zamora insta a las instituciones, locales, provinciales y autonómicas, así como a los partidos políticos a frenar lo que es un «despropósito ambiental». Defender Villafáfila es defender el futuro de Zamora. No permitamos que conviertan un santuario natural en un complejo industrial sediento de agua.
Zamora, 25 de mayo 2026
